SALUD FINANCIERA

Planeación financiera siendo mamá

[[ALT IMG]]

Ser mamá transforma todos los aspectos de tu vida, también la forma en la que manejas tus finanzas.

Ser mamá ya implica suficientes retos como para que el dinero se convierta en una preocupación constante. Quieres ahorrar, pero siempre surge algo. Buscas organizarte, pero no siempre es claro por dónde empezar. Y cuando decides gastar en ti, a veces aparece la culpa. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera ENSAFI, el 48% de los mexicanos tiene estrés financiero alto, en muchos casos, el cuidado de los hijos forma parte de cómo se toman decisiones sobre el dinero. La buena noticia es que no necesitas ser experta en finanzas para tener control, solo un sistema simple que funcione en tu día a día.

Empecemos por lo importante: no estás sola, muchas mamás sienten lo mismo:

Paso 1: Analiza tu situación financiera sin estrés.

El primer paso es darle estructura a tus finanzas. Antes de hacer cambios, necesitas tener claridad. Tómate el tiempo necesario para identificar:

  • Cuánto dinero recibes al mes
  • En qué se va, aunque sea de forma general
  • Qué gastos son básicos y no se pueden postergar (casa, hijos, comida)

“No necesitas hacerlo perfecto, necesitas hacerlo constante. Ahí es donde realmente empieza a hacer diferencia.”

No necesitas una hoja de cálculo perfecta, pero sí tener claridad. Hay muchas formas de lograrlo: puedes empezar con herramientas sencillas, como el Manual para la Tranquilidad Financiera del Banco de México, que ofrece consejos y plantillas para armar un presupuesto y comenzar a organizar un plan financiero.

Paso 2: Usa un sistema sencillo que puedas seguir

No se trata de hacerlo perfecto, sino de empezar con algo claro. Una forma sencilla de organizarte es:

  • 50% en lo indispensable
  • 20% en ahorro
  • 20% en lo que disfrutas
  • 10% en lo que no se puede anticipar

Esto te da una base realista sobre la cual ajustar según tu vida.

Paso 3: Integrar a los hijos es parte de cuidar tus finanzas

Aquí es donde todo toma otra dimensión. Como mamá, quieres darles lo mejor hoy, pero también pensar en lo que viene.

Cuando tienes hijos, hay algo valioso a tu favor: el tiempo. Esa ventana permite empezar poco a poco, sin presión. No se trata de ahorrar grandes cantidades desde el inicio, sino de hacerlo constante y con intención.

En ese camino, puedes apoyarte en herramientas diseñadas para acompañarte, como SeguBeca®, que te permite ahorrar mientras proteges su educación. Si en el futuro puedes cubrir sus estudios, ese ahorro se convierte en liquidez; y si algo cambia, su educación seguirá respaldada.

Otro punto clave es hacerlos parte de la dinámica financiera. Más que explicar, se trata de que lo vean en la práctica: cómo decides, en qué priorizas y por qué. Esa es la base de su educación financiera. Existen herramientas, como las del Banco de México, que pueden ayudarte a explicar lo esencial de forma sencilla. Y algo importante, no compres por culpa. El amor no se mide en cosas.

“Cuidar de tu familia también es anticiparte: construir hoy la estabilidad que te dará tranquilidad mañana.”

Paso 4: Construye tranquilidad

Cuando tienes hijos, lo que buscas es estabilidad y certeza. Para lograrlo, enfócate en lo esencial:

  • Contar con un fondo de emergencia, aunque sea poco a poco
  • Tener claro cómo actuar si algo cambia
  • Proteger lo básico: salud, familia y educación

Sé previsora. Existen herramientas que puedes incorporar para estar preparada ante cualquier cambio y tener mayor estabilidad financiera. Contar con respaldo no evita lo inesperado, pero sí hace la diferencia en cómo lo enfrentas.

Una opción es Vida Mujer®, un seguro pensado para acompañarte en distintas etapas de tu vida. Te permite contar con protección mientras construyes un respaldo económico, para que, pase lo que pase, tú y tu familia tengan mayor certeza. Es una forma de anticiparte y cuidar lo que más importa desde hoy.

Y hay algo que no puedes dejar fuera: tú también importas. Entre hijos, casa y pendientes, es fácil ponerte al final, pero tu bienestar es parte de ese equilibrio que sostiene todo lo demás. Incluirte en tu plan financiero no es un lujo, es una decisión necesaria para mantener estabilidad y constancia.

Empieza con lo que hoy esté a tu alcance. No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible y sostenerlo en el tiempo. Porque así como has sabido cuidar de otros, también puedes construir las condiciones para alcanzar tus propias metas financieras.

Publicado el por

¿Te fue útil este artículo?

Gracias por tu respuesta

Te recomendamos seguir explorando nuestros contenidos seleccionados para ti.

Ir al artículo recomendado