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¿La inteligencia artificial puede diagnosticar enfermedades? Esto debes saber antes de preguntarle sobre tu salud

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Hoy en día resulta fácil preguntarle a una inteligencia artificial qué significa un síntoma y recibir una respuesta en segundos. Pero la rapidez no significa que la respuesta sea exacta. La IA puede ayudarnos a informarnos, pero no sustituye la valoración de un profesional de la salud.

Hace muchos años, ante una molestia o un síntoma inesperado, era común buscar respuestas en internet. Hoy, esa búsqueda puede convertirse en una conversación con una inteligencia artificial. Describimos lo que sentimos, hacemos preguntas y una herramienta de inteligencia artificial genera una respuesta casi de inmediato.

Este comportamiento es cada vez más natural. De acuerdo con el INEGI, en 2025, 86.1 % de la población con 6 años o más en México utilizó internet, equivalente a 104.9 millones de personas. El amplio acceso a internet facilita que recurramos a una pantalla para buscar información y resolver todo tipo de dudas, incluidas aquellas relacionadas con nuestra salud.

La curiosidad, el miedo a un síntoma o incluso el deseo de evitar una consulta médica pueden llevarnos a escribirle a una IA: “¿Qué tengo?”. Pero ¿qué tan recomendable es hacerlo? Para entender mejor los alcances y riesgos de este comportamiento, hablamos con la Dra. Marisa Fong del Angel, Gerente de Case Management de Seguros Monterrey New York Life.

“La tecnología puede ayudarte a informarte. Tu salud necesita mucho más que una respuesta en pantalla.”

La IA puede orientar, pero no diagnosticar.

¿Por qué las personas recurren a herramientas de inteligencia artificial para preguntar sobre salud?

“Estamos acostumbrados a resolver muchas de nuestras dudas de forma inmediata. En este entorno, la inteligencia artificial destaca por su capacidad para analizar grandes cantidades de información y generar respuestas en pocos segundos.

En temas de salud, esto puede facilitar el acceso a información que antes requería consultar distintas fuentes especializadas. Pero rapidez no siempre significa certeza.

Cada persona, síntoma y condición de salud tiene un contexto diferente. Por eso, aunque la IA puede ayudarnos a comprender mejor un tema o preparar nuestras preguntas, sus respuestas deben tomarse como un apoyo y no como un diagnóstico o una indicación médica”.

La diferencia es importante: una herramienta puede ayudarnos a entender información, pero no tiene todos los elementos necesarios para determinar qué está ocurriendo con nuestra salud.

¿Qué tan precisa puede ser una inteligencia artificial cuando una persona tiene dudas sobre algún síntoma o tema relacionado con su salud?

“Herramientas de inteligencia artificial como Chat GPT y Gemini pueden ayudarnos a resolver dudas de salud de manera rápida. Sin embargo, expertos de Mayo Clinic señalan que sus respuestas no siempre cuentan con la precisión o el contexto necesarios para cada persona. Por ello, es importante utilizarlas como una fuente de orientación y no como sustituto de la valoración de un profesional de la salud.”

El riesgo de convertir una respuesta en diagnóstico

El problema comienza cuando dejamos de utilizar la IA para informarnos y empezamos a tomar decisiones médicas basándonos únicamente en sus respuestas.

¿Cuáles son los principales riesgos de preguntarle a una IA “qué tengo” y tomar su respuesta como si fuera un diagnóstico?

“La IA puede orientarte, pero no conoce toda tu historia de salud. Las herramientas de inteligencia artificial pueden ofrecer información útil, pero tienen una limitación importante: no conocen de manera integral el estado de salud de cada persona.

No cuentan con un expediente médico completo, no pueden realizar una exploración física ni valorar todos los antecedentes, síntomas y factores que un profesional de la salud considera antes de emitir una recomendación.”

Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el uso de la IA en el ámbito de la salud debe contar con salvaguardas que protejan la seguridad, la privacidad y la autonomía de las personas.

“Preguntarle a la IA puede ser el inicio. Consultar a un especialista debe ser el siguiente paso.”

¿Cuándo debemos cerrar la pantalla?

Una respuesta convincente no necesariamente es correcta. La Dra. Fong explica que las llamadas “alucinaciones” ocurren cuando una IA genera información que parece lógica, clara y convincente, pero puede ser incorrecta o incluso inventada.

Por eso, ante un síntoma nuevo, persistente o que empeora, es importante consultar a un profesional. Automedicarnos, suspender un medicamento o modificar un tratamiento con base únicamente en información digital puede implicar riesgos para nuestra salud.

La IA sí puede ser una aliada. Puede ayudarnos a comprender términos médicos, conocer información general, resumir conceptos o preparar preguntas para aprovechar mejor una consulta.

La clave está en saber cuál es su lugar: podemos usar la IA para informarnos, pero no para autodiagnosticarnos. Porque cuando se trata de nuestra salud, una respuesta en pantalla nunca sustituirá la valoración, la experiencia y el criterio de un especialista.

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