SALUD FINANCIERA

¿Cuánto cuesta el regreso a clases en México? Gastos visibles, ocultos y cómo planearlos

El regreso a clases implica mucho más que útiles, uniformes y colegiaturas. Considerar gastos como transporte, alimentación, internet o actividades extracurriculares te ayudará a cuidar el presupuesto familiar y planear con anticipación la educación de tus hijos.

El inicio del ciclo escolar suele venir acompañado de varios gastos en muy poco tiempo. Los útiles, los zapatos y la mochila suelen encabezar la lista, pero representan solo una parte del esfuerzo financiero que implica enviar a los hijos a la escuela. Para conocer el costo real, conviene hacer un presupuesto que incluya los gastos diarios, mensuales, de ocasión y largo plazo.

Claro que no existe una cifra única. El monto cambia según el grado escolar, el tipo de escuela, su ubicación, la distancia de traslado, las actividades extracurriculares, los recursos con los que ya se cuenta en casa y muchos otros factores. Por eso, más que buscar un promedio general, lo mejor es hacer un cálculo que refleje la realidad y las necesidades de cada estudiante.

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares reportó que el gasto promedio de un hogar en México fue de 15,891 pesos al mes. Dentro de ese gasto, transporte y comunicaciones representaron 19.5%, el segundo rubro más importante después de alimentos y bebidas. Aunque estas cifras no corresponden únicamente a gastos escolares, muestran por qué los traslados y la conectividad pueden ejercer tanta presión sobre el presupuesto familiar.

“El regreso a clases no es un gasto de un mes, sino de todo el ciclo escolar. ”

¿Qué gastos incluye realmente la educación?

Para entender el costo real de la educación y planear mejor tu presupuesto, conviene organizar los gastos por categorías. Una forma sencilla de hacerlo es dividirlos en cuatro grupos: gastos iniciales, gastos recurrentes, gastos ocasionales y gastos de largo plazo.

  • Gastos iniciales. Son los que se pagan antes del ciclo escolar como la inscripción o reinscripción, cuotas extraordinarias, útiles, libros y uniformes, calzado, mochila, lonchera, equipo deportivo, credenciales y certificados.
  • Gastos recurrentes. Aunque al principio parecen pequeños, con el tiempo pueden representar una parte importante del presupuesto familiar. Aquí entran gastos como la colegiatura, el transporte, el lunch, internet, plataformas digitales, impresiones, clases de apoyo y actividades extracurriculares.
  • Gastos ocasionales. No tienen fecha fija, pero es normal saber o contemplar que van a aparecer. Aquí entran proyectos, materiales especiales, excursiones, festivales, fotografías, cooperaciones, torneos, reposición de prendas o reparación de dispositivos.
  • Gastos de largo plazo. Son los gastos que no son de una temporada específica, pero son importantes para la educación y vale la pena planearlos con años de anticipación. Por ejemplo, aquí puedes poner el ahorro para la universidad o una maestría, los cursos de idiomas, las certificaciones, equipo de varios años como computadoras y si está en los planes, manutención para que los hijos estudien fuera. Considerarlos desde el inicio en tu presupuesto mensual puede ayudarte a evitar una carga económica mayor con el paso del tiempo.

Separar los gastos evita que los pagos pequeños se pierdan en el presupuesto y permite reconocer qué compras pueden reutilizarse, posponerse o distribuirse durante el año.

Para dimensionar solo una parte del gasto de acuerdo con la lista sugerida de útiles básicos por la Procuraduría Federal del Consumidor va de entre 203.87 y 598.82 pesos. Pero estas cifras solo indican lo más básico, no incluye mochilas, zapatos, tecnología y muchas cosas más. Por eso, más allá de las cifras generales, lo más importante es hacer un presupuesto que refleje tu realidad.

¿Los gastos pequeños pueden desequilibrar mi presupuesto familiar?

La respuesta es sí. Muchos de los gastos relacionados con la escuela son pequeños, pero también muy frecuentes. El dinero para el recreo, el transporte o algún material que se necesita de último momento puede parecer poco, pero al sumarlo durante todo el ciclo escolar representa una cantidad importante.

Por eso, lo mejor es incluir estos gastos en tu presupuesto desde el principio. Tenerlos contemplados te ayudará a mantener un mejor control de tus finanzas y evitar que afecten tu economía sin darte cuenta. El calendario oficial en México para el siguiente curso contempla 185 días de clases. Esto significa muchos pequeños gastos y 10 meses de atender trabajos extras, transporte a tareas en grupo y más. Piensa también en otros gastos pequeños. Por ejemplo, el consumo de datos del celular puede aumentar por la necesidad de internet fuera de casa.

También existe un costo de tiempo. Llevar y recoger a los hijos, acompañarlos a actividades, resolver compras de última hora o ajustar horarios laborales puede generar traslados adicionales, comidas fuera de casa o necesidad de apoyo. No siempre aparece en una factura escolar, pero sí modifica la economía y la organización familiar.

Tal vez no puedas registrar todo, pero un estimado es mejor que nada. Contémplalo en tus planes.

¿Cómo calcular y organizar el presupuesto escolar sin endeudarte?

La forma más efectiva es hacer un presupuesto anual por cada uno de tus hijos y dividirlo entre los meses. Así podrás separar el dinero necesario para cuando lleguen los gastos más importantes y mantener un mejor control de tus finanzas. A continuación te dejamos algunas recomendaciones:

1. Haz un inventario antes de comprar. Revisa cuadernos, colores, calculadoras, uniformes, mochilas y dispositivos. Comprar solo lo necesario ahorra para ti y para el planeta, pregunta a familiares y hereda lo que han dejado de usar otros.

2. Pide el panorama completo. Además de la lista de útiles, inscripción y colegiatura, pide a la escuela transparencia en cuotas, proyectos, ceremonias, excursiones y equipos necesarios.

3. Divide el presupuesto en cuatro bolsas. Divide el presupuesto en cuatro bolsas: una para el inicio de clases, otra para los gastos mensuales, una más para los pagos ocasionales y otra para las metas educativas de largo plazo. Para esta última, considera herramientas financieras como SeguBeca®, que te ayudan a ahorrar, proteger el poder adquisitivo de tu dinero y respaldar la educación de tus hijos en caso de que llegaras a faltar.

4. Compara precio, calidad y duración. Lo más barato no siempre dura todo el ciclo escolar y lo más caro no siempre vale la pena. Compara opciones, aprovecha las temporadas de descuentos y planea las compras de mayor valor. Por ejemplo, si necesitas una computadora, quizá te convenga esperar al Buen Fin. Un consejo: ¿sabías que la Profeco realiza ferias de regreso a clases donde hay precios especiales?

5. Evalúa el costo total. Antes de usar la tarjeta de crédito o pagos diferidos, revisa intereses, comisiones, mensualidades y capacidad de pago. Como recomienda la Condusef, “Haz del presupuesto tu mejor aliado”. Llevar un registro permite saber cuánto puedes gastar sin comprometer otras necesidades.

“Planear la educación no significa adivinar cada gasto, sino crear espacio financiero para que los imprevistos no decidan por la familia.”

¿Cómo anticipar desde hoy el costo de la universidad de tus hijos?

Cada etapa escolar es importante y requiere una planeación distinta. A medida que tus hijos crecen, sus necesidades y gastos también cambian, por lo que conviene trabajar desde ahora en dos objetivos: cubrir los gastos del ciclo escolar actual y construir un fondo para su educación superior.

Esperar hasta los últimos años de preparatoria significa concentrar una meta importante en poco tiempo. En cambio, comenzar cuando tus hijos son pequeños te permite distribuir el esfuerzo a lo largo de más años y planear con mayor tranquilidad.

SeguBeca® es un seguro de vida que te permite ahorrar de manera constante mientras proteges la educación de tus hijos. En caso de invalidez o fallecimiento de quien lo contrata, el seguro respalda la continuidad de sus estudios. Y si todo transcurre como esperas, contarás con un ahorro destinado a su educación superior.

Además, puedes elegir ahorrar en UDIS para ayudar a proteger el poder adquisitivo de tu dinero frente a la inflación y mantener una mayor capacidad para cubrir los costos educativos en el futuro.

El regreso a clases es un buen momento para planear más allá del siguiente ciclo escolar. También puede ser el inicio de una estrategia que ayude a construir las oportunidades educativas que deseas para tus hijos.

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