Hablar de cáncer de mama también es hablar de prevención, cuidado y futuro. Además de prestar atención a nuestra salud, contar con una estrategia financiera puede brindar mayor respaldo ante los desafíos que puede traer un diagnóstico y ayudar a proteger aquello que hemos construido.
Octubre nos recuerda la importancia de cuidar nuestra salud y prepararnos para el futuro. Hablar de cáncer de mama implica abordar temas como la prevención, la detección oportuna y el acceso a atención médica, pero también debería hablarse de algo que pocas veces se incorpora y es la preparación financiera.
Un diagnóstico de esta enfermedad puede transformar rutinas, prioridades y proyectos, por lo que anticiparse a posibles escenarios también forma parte del cuidado integral de protección.
Los registros del INEGI muestran que en México ocurrieron 8,450 defunciones por cáncer de mama en 2024 y que el 99.2 % correspondió a mujeres. Los grupos de edad con mayor número de defunciones fueron las mujeres de 65 años y más, seguidas por aquellas de 55 a 64 y de 45 a 54 años.
Prevenir también significa tomar decisiones que ayuden a proteger nuestra salud, bienestar y futuro.
La prevención comienza mucho antes de un diagnóstico
La prevención implica conocer los factores de riesgo, prestar atención a los cambios en el cuerpo y mantener un seguimiento médico de acuerdo con la edad y las características de cada mujer.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) destaca la importancia de fortalecer la detección temprana del cáncer de mama, ya que identificar la enfermedad oportunamente puede favorecer el acceso a un tratamiento adecuado.
Además, existen factores de riesgo relacionados con el estilo de vida que pueden modificarse, como la inactividad física, la obesidad, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol. Adoptar hábitos saludables y acudir a revisiones médicas de acuerdo con las recomendaciones de los profesionales de la salud son acciones que contribuyen al cuidado.
La prevención también mira hacia el futuro
Cuando pensamos en prevención solemos pensar primero en estudios médicos, alimentación o actividad física. Sin embargo, prepararnos para el impacto económico que puede representar una enfermedad también es una forma de cuidar nuestros planes.
Contar con un respaldo económico puede ayudar a reducir el impacto que un diagnóstico podría tener sobre otros objetivos importantes, como el patrimonio, los proyectos personales o la estabilidad familiar.
Vida Mujer®: protección pensada para las necesidades de la mujer
Elegir herramientas de protección que consideren las distintas etapas y necesidades de las mujeres es una forma de prepararse financieramente. Vida Mujer® es un seguro enfocado en brindar protección ante enfermedades propias de la mujer y contempla beneficios pensados para acompañar diferentes etapas y objetivos de vida.
Este enfoque fue reconocido por la Condusef, que en abril de 2026 renovó a Seguros Monterrey New York Life la insignia Sáasil por VidaMujer®. Este distintivo reconoce a instituciones financieras que incorporan la perspectiva de género en sus productos y busca impulsar un sistema financiero más justo, incluyente y competitivo.
Contar con protección financiera puede brindar mayor respaldo cuando una enfermedad cambia nuestros planes.
Octubre puede ser un recordatorio para hacer de la prevención un hábito que vaya más allá de un mes. Conocer tu cuerpo, realizar las revisiones médicas correspondientes y adoptar hábitos saludables son pasos importantes; prepararse financieramente también puede ayudarte a enfrentar con mayor respaldo los imprevistos que pueden surgir a lo largo de la vida.
Cuidar de ti implica atender tu salud y pensar en tu futuro: anticiparte, proteger tus proyectos y tomar hoy decisiones que contribuyan a la tranquilidad que quieres para mañana.