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Tres pasos para construir el futuro de tu salud

El trabajo por cuenta propia es un modelo productivo que crece cada día. Aquí, los básicos a considerar para protegerte

Les llaman trabajadores independientes o freelances. Y cada día suman más en México: crece a un ritmo de 6% anual y, al cierre del año pasado, contaron casi 14 millones de personas bajo este esquema, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Un freelance recibe pagos de una o más empresas, sin estar en la nómina de ninguno. Esto implica que no cuenta con las prestaciones oficiales, como seguridad social y aportaciones para el retiro y vivienda. Quiere decir que este trabajador independiente deberá construir su propia estructura de salud. Y sí se puede.

Revisemos cuatro opciones para cubrir, específicamente, su salud.

1. Seguro de Gastos Médicos

Esta herramienta es vital para contar con apoyo económico en el caso de hospitalización y estudios clínicos. En tus finanzas personales debes considerar este gasto anual e incluirlo en el mismo nivel de importancia que la renta, por ejemplo.

Debes recordar, por otra parte, que tanto este gasto, como todos los que derives por medicamentos y servicios de salud son deducibles de impuestos. Solicita tus facturas y preséntalas en tus declaraciones.

2. Salud pública

Puedes afiliarte en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o en el Seguro Popular. Esto querrá decir que pagarás por tu cuenta a esas entidades por tener acceso a su atención médica.

Mientras que el IMSS tiene una cuota anual fija, el Seguro Popular lo establecerá con base en tu ingreso.

3. Autocuidado

La verdad es que la responsabilidad del estado de salud de cada persona está en manos de… cada quien. No importa si eres freelance o asalariado. Procurar tu buen estado de salud es tarea de adulto: come sanamente, haz ejercicio, elimina hábitos nocivos. Cuando eres freelance se nota más que nunca: eres tu principal activo.

No está de más decirte que es importante que sigas un patrón de descanso y horarios de comida. Toma vacaciones, es decir, unos días en los que te desconectarás del trabajo para descansar. Tu salud te lo agradecerá.