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Seguridad para los próximos años

Según la ONU, las mujeres llegan a la edad de retiro con menos ahorros que los hombres. ¿Qué hacer para revertir este efecto?

Las mujeres tienen menos probabilidades de disfrutar de seguridad de ingresos y de independencia económica cuando llegan a la vejez que los hombres, advierte un estudio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Según el estudio, en la mayoría de los países del mundo, es más probable que los hombres reciban una pensión que las mujeres. Hay lugares, como Egipto, donde los hombres tienen entre 7 y 8 más probabilidades que las mujeres de recibir una pensión cuando llegan a la vejez.

El llamado de alerta es porque las mujeres tienen más interrupciones en su carrera laboral, porque dejan de trabajar en algunas épocas, tal vez para atender a sus familias, y entonces dejan de cotizar y hacer aportaciones en su cuenta de ahorro para el retiro. A eso se suma que, por lo general, ganan menos que los hombres.
 
El estudio de la ONU advierte que, a nivel mundial, es necesario adoptar un paquete de medidas que aborde las causas originarias de esta brecha en las pensiones entre mujeres y hombres, y que compense las diferencias en la seguridad de los ingresos de las personas mayores.

Pero mientras los gobiernos y la sociedad, en general, toman acciones para revertir este fenómeno, podemos tomar conciencia como individuos responsables del bienestar de nuestras familias y comenzar a actuar.

Da el primer paso

Estar consciente del problema es el primer paso para todo cambio. Tanto hombres como mujeres, solas o en pareja, deben estar conscientes de la responsabilidad que implica planear el momento del retiro y, sobre todo, cuál será su fuente de ingresos o manutención como adulto mayor.

En México conviven dos tipos de pensiones para la jubilación de quienes cotizan en el Seguro Social: las que se inscribieron antes de 1997 y los registros posteriores a julio de ese año.

Las profesionistas que se dieron de alta antes de 1997 tendrán derecho a una pensión que pagará el IMSS, siempre y cuando coticen al instituto al menos 500 semanas de trabajo. Aunque para quienes tienen hijos será más difícil cumplir con esa cifra de semanas, por las interrupciones en su carrera laboral.

Además, quienes cotizan en el Seguro Social deben asegurarse de tener un buen nivel de sueldo en los últimos cinco años antes de jubilarse para poder recibir una buena pensión, y tomar medidas para complementar la cantidad que recibirán mensualmente.

En México conviven dos tipos de pensiones para la jubilación de quienes cotizan en el Seguro Social: las que se inscribieron antes de 1997 y los registros posteriores a julio de ese año.

Después de tomar consciencia de esta situación es importante saber que los ingresos de la pensión se pueden complementar con ahorro voluntario en la Afore o planes adicionales.

Uno de los planes más populares son seguros de vida con posibilidad de ahorro. Con este instrumento una mujer se asegura de tener mayor seguridad e independencia económica al llegar a la edad avanzada.
 
Tanto si se trabaja desde antes o después de 1997, es importante para las mujeres tener un ahorro adicional. En ambos casos, hay que hacer un esfuerzo extra para complementar lo que se va a recibir como pensión. Los planes de ahorro a largo plazo ligados a un seguro son una buena opción de ahorro sólido y garantizado.

Para no olvidar