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Un nuevo integrante

La clave para que la llegada de un bebé no impacte tu economía familiar y solo sea un momento de felicidad es: anticiparte, ahorrar e invertir.

El nacimiento de un bebé y sus cuidados hasta los seis primeros meses cuesta entre 13 mil y 150 mil pesos, según el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM. Este gasto incluye conceptos como parto y hospital, consultas con el pediatra, ropa y alimentos, y varía dependiendo del nivel socioeconómico de cada familia.

Para que este acontecimiento no desequilibre la economía familiar haz cuentas y prepárate para recibirlo como se merece.
Calcula los ingresos que mes con mes entran a tu hogar y resta todos tus gastos fijos como renta, hipoteca, servicios, comida, entre otros, para saber cuál es tu gasto fijo mensual.

“Destina también una cantidad para emergencias porque la vida puede cambiar en segundos”, dice Encarnación Legarreta, asesora financiera de Seguros Monterrey, quien recomienda el ahorro desde la fase temprana de la relación en pareja, adquirir seguros para garantizar la educación de los hijos y pólizas de gastos médicos mayores.

Abraham Vergara, académico del departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana, coincide en la necesidad de planear al inicio de la vida en pareja independientemente de si desean tener hijos o no.

Pero no todo en la vida ocurre cuando lo deseamos. La mayoría de las veces ocurren imprevistos y un hijo puede llegar sin avisar. Prepárate para afrontar cualquiera de estos escenarios.

1. Bebé programado

“Tener un hijo implica por lo menos 20 a 22 años de compromiso de sustento, desde la alimentación hasta su educación universitaria”, dice Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía de la Escuela de Negocios del Tec de Monterrey, campus Santa Fe. “Quien decide iniciar el compromiso debe documentarse bien”. 

Los seguros de gastos médicos mayores y educativos son una buena inversión para los padres. “Son planes de ahorro a largo plazo que solventan desembolsos cuantiosos cuando los hijos crecen y tienen que ir a la universidad”, explica Tenorio.

“Tener un hijo implica por lo menos 20 a 22 años de compromiso de sustento, desde la alimentación hasta su educación universitaria.”

2. Bebé por sorpresa

En México, 55% del total de embarazos no son planeados, según datos del Colegio de México, lo cual no debe significar un deterioro a la economía familiar. “Si un bebé llega sorpresivamente, nueve meses son suficientes para cubrir los gastos del nacimiento, hacer inventarios de comida, ropa, biberones y pañales, conforme a las etapas que vive un niño”, señala Vergara. Ese tiempo, dice el académico, es suficiente para programar la llegada de un bebé y hacer proyecciones económicas para que no te vuelvan a tomar por sorpresa.

Tips para primerizos

• Planear evita comenzar una vida en familia con deudas.
• Antes de tener un hijo asegura un ingreso fijo mensual.
• Si el gasto familiar se eleva cuando llega un bebé, lo ideal es diseñar un esquema de ahorro para reducir gastos innecesarios y generar nuevas fuentes de ingreso.
• Evita las deudas, a menos de que tengas un plan para liquidarlas.
• Considera asegurar la educación profesional de tus hijos. Mientras más temprano comiences será más sencillo cumplir tu meta.
• Busca acceso a la seguridad social o a seguro de gastos médicos mayores para cubrir emergencias de salud.

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