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Los tenebrosos errores financieros cuando los hijos vuelan

A propósito de la temporada de espantos: los 7 sustos económicos que los padres y madres de familia pueden evitarse cuando el nido se vacía

La casa luce como una enorme mansión silenciosa y medio oscura. Hay fantasmas del pasado en cada rincón y comida pasada en alacenas llenas de telarañas… así comienzan las historias de sustos entre muchos de los progenitores que ya vieron partir a sus hijos, hechos todos unos adultos, mientras ellos se quedaron en casa.

El Síndrome del Nido Vacío se define como ese momento de liberación, en algunos casos y de tristeza en otros, que ocurre cuando la pareja (o alguno de los padres) gradúan de adultos a sus críos.

Para tener una mejor adaptación a una nueva época de su vida, que además puede ser muy interesante y libre, hay que hacer algunas adaptaciones financieras. Concentrarse en ellas ayudará, además, a distraer la mente y asimilar este cambio de vida.

1. Grandes mansiones vacías

Evalúa si ya les resulta grande la casa actual. Haz cuentas de los gastos que representa mantenerla, y pagar los servicios e impuestos. Investiga en cuánto podrías venderla para comprar algo más cómodo, que se adapte a tus necesidades físicas próximas. Planta baja o sin escaleras, mejor ubicación, cercanía con centros médicos, son algunos de las condiciones que vas a necesitar y debes prever.




2. Derroches en cambios

Otro de los errores de dinero más comunes que puedes cometer tan pronto los hijos crucen la puerta, es derrochar en remodelaciones para el hogar que no necesitarás a largo plazo. Al contrario: invierte en tu comodidad y seguridad futuras.




3. Caer en las garras de los gastos vampíricos

Ya no necesitas comprar tanta comida, y quizá quieran cancelar algunos servicios (conexiones extras de televisión por cable o el club para todos los miembros de la familia, por ejemplo). Disminuirás los gastos de lo que ya no necesitas y podrás destinarlos a nuevos propósitos: viajes, cursos, pasatiempos…




4. Convertirse en La Llorona o el Hombre Lobo

No se vale que en esta etapa de vida se descuiden la salud, la sana alimentación, el ejercicio y la apariencia física. Destina una parte de tu nuevo presupuesto a procurar tu calidad de vida.




5. Bolsillos ahorcados

Las compras por impulso y la tentación de sobrepasar tu capacidad de pago con los créditos que manejas pueden presentarse cuando veas más liberadas tus finanzas. Ten cuidado, pues no necesitas deudas arañando tus noches de insomnio.




6. Olvidar tus seguros a la medianoche

Nada de cancelar tus pólizas a ciegas. Llegó el momento de evaluar, junto con tu Asesor de Seguros, cómo puedes ajustar tus coberturas. El dinero extra podría invertirse para convertirlo en más ahorros o en un Seguro de Gastos Médicos más completo.




7. Espantar al búho legal

Tal vez tuviste pretexto en años pasados para no poner en orden tus papeles importantes, como testamento, revisar los beneficiarios de tus seguros y cuentas de ahorro. Bien, ahora llegó el momento de ponerte al corriente en estos temas.

Entrega, además, a tus hijos un paquete con sus papeles importantes: actas de nacimiento, historial académico, constancias, etcétera. Es tiempo de que sean sus propios guardianes.

Como ves, esta nueva época te trae la oportunidad de reordenar tu vida, y simplificarla. Ahórrate los sustos financieros y prepárate para disfrutar de una nueva etapa.