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Estudios sin fronteras

Enviar a tus hijos a estudiar en el extranjero es una meta alcanzable si sigues un plan de ahorro que se ajuste a tus posibilidades.

Adriana Santibáñez tiene 24 años y es egresada del Tecnológico de Monterrey, de la carrera de Comunicación y Medios Digitales. Estudió seis meses en Londres, Inglaterra, y un verano en la Universidad Complutense de Madrid, en España, como parte de su crecimiento académico.

Adriana logró su meta gracias a que sus padres pensaron en un plan de inversión educativo ajustado a sus necesidades y capacidades de pago. “Una persona que ya tuvo experiencia académica o laboral en el extranjero y que tiene perfeccionado un segundo idioma puede ganar hasta un 35% más en comparación a una que no”, dice Margarita Chico, directora corporativa de comunicación de Trabajando.com. Lo ideal —agrega— es que desde la secundaria los padres contemplen la posibilidad de enviar a sus hijos a tomar cursos de idiomas en el extranjero. “La búsqueda de planes de financiamiento para estudiar en el extranjero es una buena opción”, recomienda Chico. Además existen otros caminos para lograrlo como fideicomisos y becas.

En los últimos años, el turismo educativo mexicano en el extranjero creció 10%, según el análisis elaborado por Mundo Joven, una agencia de viajes mexicana para jóvenes, y Study Group, una empresa global que organiza cursos para estudiantes internacionales. La muestra tomó como referencia 10 centros extranjeros y cinco mexicanos. Según este análisis, que considera los gastos de vida de los estudiantes foráneos en México y Reino Unido, el desembolso por el curso de educación ronda los 100 mil y 130 mil pesos anuales.

Una persona que ya tuvo experiencia académica o laboral en el extranjero y que tiene perfeccionado un segundo idioma puede ganar hasta un 35% más en comparación a una que no.

Dinero para estudiar

Aseguradoras e instituciones financieras ofrecen planes y productos que permiten cumplir el sueño de estudiar en el extranjero. Siempre existe la opción de usar un financiamiento, cuando un estudiante esté a la mitad o por comenzar su carrera. Sin embargo, el ideal es llevar a cabo estos proyectos sin endeudarse y esto solo puede ocurrir si se planea con años de anticipación.

La edad límite para que un estudiante pueda ser candidato a este tipo de seguros es de 13 años, pero la etapa ideal para contratarlo va de los primeros meses de vida hasta los cinco años.

La vigencia será hasta que el menor cumpla 18 años, en ese momento la institución entregará el monto pactado al inicio. Para lograr metas a largo plazo es importante iniciar lo antes posible para hacer pagos de montos menores y recibir mejores rendimientos.

Actualmente varias aseguradoras en México ofrecen planes de ahorro mensuales, trimestrales o anuales, que generarán rendimientos entre siete y nueve veces más altos que los que ofrece una cuenta de ahorro bancario.

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