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Empodera tu bolsillo: libéralo del consumismo

Los safaris de compras y los centros comerciales que se usan como parques de diversiones son lugares comunes en todo el mundo. Pero pueden enmascarar un comportamiento que ya se considera adictivo

Las escenas de compras en grandes centros comerciales entre luces, aparadores y música de fondo es ya un clásico del cine y las series de las últimas décadas. Todo es risa y diversión hasta que llega la hora de pagar las cuentas y no hay dinero ni para eso, ni para nada más.

De verdad que no es ninguna broma. Hay países en los que ya se considera que existe una adicción a las compras. En la Unión Europea, por ejemplo, ya hay un Programa sobre Adicción al Consumo y Sobreendeudamiento.

Entre los documentos que utilizan se encuentra la publicación “La adicción al consumo. Manual de información y autoayuda”. Ahí, ellos consideran los siguientes aspectos como síntomas de un comportamiento fuera de control.

¿Será que reconoces en ti estas manifestaciones?:

Si encontraste en ti más de dos de los comportamientos antes descritos es tiempo de hacer un balance: quizá estás canalizando en el hiper-consumo alguna situación que te preocupa o, simplemente, el estrés cotidiano en el hiper-consumo

Para recuperarse de esta conducta, que pone en peligro tus finanzas y tu tranquilidad, el programa europeo sugiere un seguimiento terapéutico basado en técnicas de autocontrol, tratamientos cognitivo-conductuales, de grupo o de autoayuda.

Soluciones hay muchas, lo importante es detectar lo que no funciona bien con nuestros hábitos de consumo y corregirlo antes de ser consumidos por el consumismo.