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El dilema de retirarse

El momento de la jubilación es una decisión importante que tiene un impacto emocional en la vida de toda persona productiva.

Retirarse en todo lo alto no solo significa tener los recursos financieros para vivir los últimos 20 años de vida. Implica, también, un momento decisivo de seguir activo, produciendo y creando cosas, si se tiene el tiempo, el dinero y la salud para asumir la jubilación como un punto de partida y no como una meta.

Para quienes han ahorrado para su retiro, los mejores años llegan luego de cumplir los 65. Sin embargo, para quienes que no planearon su retiro, el panorama puede ser distinto.

En este sentido, Víctor Feldmann, director ejecutivo de líneas personales de Seguros Monterrey, considera que entre más pronto se comience a ahorrar para el retiro, las posibilidades de tener una vejez digna incrementan.

Y de verdad, hay que pensar en ahorrar, porque cada vez la gente vive más tiempo. En los años 90, un mexicano podía esperar vivir 70 años, ahora la esperanza de vida es de más de 76 años y va en aumento. El momento de dejar de trabajar puede convertirse en una buena noticia, o en un problema mayor.

Hagamos planes

Trabajar después de jubilarse es una tendencia en Europa, donde seis de cada 10 adultos mayores consideran esta opción, allá no basta con tener dinero.

Alina Bassegoda, directora y fundadora de la organización Mente en Forma, explica que otra de las previsiones que deben tomarse, además del ahorro, es mantener en forma las funciones cerebrales. Existe evidencia que aquellas personas que se preocupan por seguir aprendiendo cosas nuevas, aún en edad avanzada, tienden menos a padecer enfermedades degenerativas.

Una pareja de veinteañeros con ingresos conjuntos de 30,000 pesos puede tener un patrimonio de más de 10 millones de pesos para su etapa de retiro. ¿Cómo? Ahorrando desde jóvenes para el día de la jubilación. Esa es la clave.