3

minutos de
lectura

El amor es el driver del mundo (y de la felicidad)

El amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el mundo.

La frase se atribuye a Mahatma Gandhi y, curiosamente, un estudio de la reputada universidad London School of Economics (LSE) de Reino Unido, le concede la razón.

La sencilla pregunta se le planteó a 20 mil encuestados: ¿qué te daría mayor felicidad: un aumento de sueldo o tener una (feliz) relación de pareja? Los expertos encontraron que en una escala de 1 a 10, duplicar el salario de alguien aumentó su felicidad en menos de 0.2. Por el contrario, tener una pareja aumentó la felicidad en 0.6.

La encuesta, que se difundió el otoño pasado, continúa: los entrevistados afirmaron que les daba mayor felicidad las relaciones sociales y la salud, que el dinero. Esto lo trajo a nuestra mente el día de la Marcha por la Diversidad. Las relaciones amorosas contribuyen a la felicidad de los individuos que las integran. Las expresiones de amor siempre construyen en la sociedad que las aprecia, más allá de las figuras que la crean.

México es más diverso que nunca. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de los 28.7 millones de hogares que hay en México, 59.3% se conforma por familias diversas: parejas que viven en unión libre, familias con jefes de familia que son pareja del mismo sexo, familias donde los responsables son otros familiares (y no “papá y mamá”). O familias monoparentales.

Entre los segmentos más representativos de la diversidad destaca la comunidad gay, socialmente fuerte y entre las más productivas del país. Como fuerza de mercado, el segmento se valora en 65 mil millones de dólares (mdd) al año, según LGBT Confex, un foro internacional que estudia a este sector de la población.

Uno de los sectores de la economía en donde más participa este segmento es en el turístico, tanto local como extranjero. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo (Sectur) un viajero internacional LGBT en México tiene una derrama económica de 1,700 dólares por persona, más del doble que un viajero que no participa en ese grupo.

El vigor económico y social que aporta una comunidad diversa enriquece a todos sus habitantes. Y lo que los define es la fuerza que mueve al mundo: el amor.