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Cuando el dinero es cosa de risa

A veces una situación es tan crítica que hasta resulta cómica. Así les pasó al economista irlandés David McWilliams y al guionista de comedia Richard Cook. Juntos hicieron Kilkenomics

Una mujer acude con un consultor:
- ¿Usted cuánto cobra por una consulta rápida?
- 100 dólares por tres preguntas.
- ¡Vaya! Muy caro, ¿no?
- Así es. Y dígame, ¿cuál es su tercera pregunta?

Ya cumplió siete años el primer y único festival del mundo que celebra la economía con chistes y conferencias. Desde 2010 se efectúa en la ciudad de Kilkenny, Irlanda. Es muy popular y surgió en un tiempo monetario muy difícil para esa nación europea.

Resulta que hace unos nueve años, en Irlanda se tomó la decisión de que los fondos públicos respaldaran a los bancos que habían quebrado, factor que afectó a todo el país. Había tanto que explicar al respecto que al economista David McWilliams y al guionista y productor Richard Cook  se les ocurrió, primero que nada, hacer muchos chistes al respecto -reír en las situaciones difíciles como mecanismo de defensa- y luego, convocar a otros especialistas y al público para hablar, coloquialmente, acerca de lo que ocurría en ese campo.

Así nació el festival Kilkenomics y, desde entonces, se celebra cada año durante el segundo fin de semana de noviembre. Aunque ya pasó la peor parte de la crisis económica irlandesa, este encuentro suma cada edición más y más asistentes, deseosos de reír y entender más de los temas relativos a las finanzas y la productividad.

Se rompieron aquí varios prejuicios:

  • Hablar de economía es aburrido.
  • Solo entienden de economía los académicos.
  • No se debe abordar el tema del dinero en público.

Si bien es conveniente resguardar tu información financiera por seguridad -y también es sano evitar la presunción en cuanto a la economía personal- resulta muy conveniente hablar de dinero con alguien más en las siguientes situaciones:

Reírnos de los temas que nos incomodan también es un rasgo de la cultura mexicana. Así que con ese método quizá podrías añadir al dinero como un tema positivo de conversación.

- Tengo un problema de dinero, ¿me prestas 500 pesos?
- Lo siento, no traigo efectivo.
- ¿Y en casa?
- Todos bien, gracias.