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Cuándo darle el “sí” a los “meses sin intereses”

Puedes ver esta oferta por todos lados, pero ¿Cuándo te conviene tomarla y hasta dónde pone en riesgo tu presupuesto?

La idea no es mala: este esquema te permite adquirir productos y servicios por el mismo precio que si los compraras de contado, a plazos comúnmente de 6, 12, 18 e incluso hasta 48 meses.

Pero si no lo usas adecuadamente puede ser una enorme puerta de bienvenida a deudas de la categoría que asfixia las carteras.

¿Qué debes considerar para usar a tu favor el mecanismo de las compras a plazo y en cuotas fijas?

1. Es extra a tu pago mínimo. La mensualidad que te indican para cubrir el crédito es APARTE del pago mínimo que debes dar por el resto de tus compras. Si no lo consideras así, el siguiente mes acumularás saldo y entonces sí generarás intereses.




2. Uno a la vez. Puedes pensar, por cada compra que hagas, que los pagos a mensualidades “son pequeños”. El problema es que si acumulas varias cuotas pequeñas tendrás un compromiso muy grande que deberás cubrir a lo largo de varios meses, además de tus gastos habituales.

Mejor contraer este tipo de deudas una a la vez.




3. Que sea duradero. Una regla infalible es que lo que compres te dure al menos lo doble del tiempo que tardarás en pagarlo. Es decir, no se vale que te compres unos zapatos que dejarán de servirte antes de que termines de cubrir su costo.




4. Pago puntual. Si no cumples con una de las mensualidades entonces sí generarás intereses.




5. Sin impulsos. No porque te resulte cómodo pagarlo es una buena compra. Al igual que harías con cualquier otra adquisición compara precios, las condiciones, analiza si puedes pagarla sin angustiar el resto de tu presupuesto.

Este tipo de compras se hace para sacarle partido. Con esos cinco pasos puedes lograrlo. ¡Compruébalo!

Con información de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).