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Criptomonedas: ¿Amigos o enemigos de tus finanzas?

El tema está presente, cada vez más, entre los reguladores del sistema financiero formal

La noticia corre como pólvora por las páginas electrónicas de comunidades que tienen criptomonedas: en agosto se actualizará el sistema que las soporta y no se sabe a ciencia cierta en qué consistirán estos cambios.

Es un buen momento para reflexionar acerca de este medio de pago: las criptomonedas, de las cuales hay registradas 700, entre las que el Bitcoin es la más conocida, por ser el primero que salió en 2009.

Para revisar este medio hay que ver los dos lados de la moneda -nunca mejor dicho-.

Cuando Bitcoin fue creado se formó una red en internet, a la que ahora se llama Blockchain (que es el sistema que se transformará el próximo 1 de agosto) y que consiste, básicamente, en millares de computadoras, operadas por personas, en las que se revisan y validan los intercambios que se hacen con monedas virtuales. A esta actividad se le llama “minería”.

Es, justamente, lo que ha puesto nuevos parámetros al sistema financiero global: el esquema de validación que almacena la información en miles de lugares, de tal manera que si algunas computadoras son vulneradas, la información no se pierde dado que está presente en el resto de las terminales.

No obstante, desde las finanzas formales, las debilidades de las criptomonedas son muchas: no están respaldadas por ningún gobierno o institución, no tienen valor en el mundo físico (los experimentos que se han hecho al respecto no han resultado consistentes) y, además, se han usado para operaciones ilegales, como la compra de sustancias prohibidas y para pagar rescates cuando han “secuestrado” computadoras, como ocurrió en el ataque “WannaCry” a mediados de mayo pasado.

Existe un factor extra en el riesgo: la fluctuación. Las monedas virtuales pueden cotizar unos días muy alto y luego todo lo contrario. Eso puede crear pérdidas a sus poseedores.

Sin una presencia física, inmersa en los terrenos de la especulación y de comportamiento tan inestable, ¿por qué las criptomonedas siguen usándose? Porque en ciertos ámbitos digitales son útiles y porque los estudiosos de las finanzas intuyen que la estructura de las criptomonedas establecen nuevos parámetros que pueden aprovecharse a futuro.

Por lo pronto, ahorrar e invertir en este sistema de pago es sumamente peligroso: las bases patrimoniales, por principio, siempre estarán mejor resguardadas en un sistema financiero formal. Siempre.

Fuentes consultadas para este artículo: El Financiero, Forbes México y Expansión