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Ahorradoras implacables

Ellas podrían tener más interrupciones en su carrera, pero un plan de ahorro para el retiro les ayudará a proteger su futuro.

Beatriz siempre ha sido muy buena para ahorrar. Cuando se casó, hace 15 años, tenía muchos más ahorros que su marido, Héctor. Gracias a esos ahorros, pudieron dar el enganche para un departamento. Entre los dos pagaron la hipoteca y a los cinco años, lo vendieron para comprarse una casa más grande, ayudados siempre por los ahorros de ella.

Hace ocho años tuvieron una hija. Para cuidarla, Beatriz renunció a su empleo, en el que tenía seguridad social y un ahorro para su retiro.  Héctor siguió cotizando en el seguro social, de manera que ahora tiene más ahorros que ella en su cuenta para la jubilación.

Afortunadamente, Beatriz y Héctor ya se dieron cuenta de esa situación y no consideran justo que ella esté en desventaja por tener menos ahorros para la vejez que su marido.

Por eso ahora están en busca de instrumentos de ahorro y de inversión que protejan a su familia.

En México, en muchos casos, las parejas no hablan de la desventaja en la que viven muchas mujeres que dejan su empleo formal. O puede suceder que la mujer no tenga el apoyo de una pareja o de una familia.

Y como las mujeres viven más años que los hombres, ellas deben ahorrar más. En México, la esperanza de vida al nacer es de 75 años para la población en general, aunque la esperanza de vida para las mujeres es de 77 años y medio y para los hombres, de 72 años.

Pero no todos esos años van a ser saludables. Se calcula que en México la esperanza de vida saludable es de 68 años. Es decir, que una mujer podría tener alguna enfermedad o padecimiento durante los siguientes 10 años de su vida como adulto mayor. Esto significa que necesitará más recursos para cubrir los servicios médicos durante más años.

¿Cómo sumar a la alcancía?

Un estudio de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el retiro indica que las mujeres empiezan a trabajar casi tres años después que los hombres, y su duración en los puestos de trabajo es menor. Además, cuando dejan un empleo tardan más tiempo que los hombres en volver a colocarse en el mercado laboral, lo que hace que pierdan tiempo de cotización en el seguro social.

En México ellas ganan 15% menos que los hombres, según cifras de la OECD. Y la diferencia es mayor en los trabajos que requieren más capacitación. Según un estudio de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en Latinoamérica hay profesiones en las que los hombres ganan 25% más que las mujeres por trabajos similares.

 

Nos falta mucho trabajo como sociedad, para emparejar las condiciones de hombres y mujeres en cuestión de ingresos y de pensiones. Beatriz y Héctor ya están dando los pasos correctos, al reconocer que Beatriz también está aportando al patrimonio de la familia, aun cuando no tenga un trabajo formal fuera de casa, y entienden que merece que haya un ahorro especial para ella.

¿Qué hago para ahorrar más?

 

 

Fuentes: Gabriela Rodríguez-Ábrego, Jorge Escobedo de la Peña, Beatriz Zurita y Teresita de Jesús Ramírez: Esperanza de vida saludable en la población con Seguridad Social. Publicado en www.scielo.org.mx. Consar. Encuesta de trayectorias laborales 2015. Publicado en www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/98540/Presentacion- Trayectorias_Laborales.pdf